Protección solar

La protección solar es fundamental para poder disfrutar de los beneficios del sol sin sufrir sus consecuencias. Y es que ahora que se acerca el calor, todos queremos lucir una piel morenita, pero pocos deseamos acabar con la piel cuarteada y llena de arrugas. Así que tenlo claro…¡nunca tomes el sol sin protección solar!

La luz del sol tiene muchos efectos positivos, por ejemplo, mejora el estado de ánimo, estimula la síntesis de vitamina D y favorece la circulación sanguínea. Pero no debemos olvidar tampoco que los efectos de tomar el sol sin medida pueden ser letales.

¿Quieres saber cómo protegerte del sol?

El sol emite dos tipos de rayos diferentes que llegan hasta nosotros: los UVA y los UVB. Aunque antes se pensaba que los primeros no tenían efectos secundarios en la piel, era un error. Lo cierto es que los segundos causan problemas a corto plazo, siendo responsables de las quemaduras y enrojecimientos, y por acumulación pueden causar problemás más graves. Pero los rayos UVA son todavía más perjudiciales porque llegan a niveles más profundos de la piel, causando el envejecimiento de la piel y melanoma.

En consecuencia, las personas que abusan del sol, tienen la piel envejecida mucho antes, además de ser más propensas a tener manchas y arrugas. A largo plazo, es probable que desarrollen cataratas y también cáncer de piel.

¿Cómo protegerse entonces?

La utilización de crema solar es fundamental, pero por sí sola no es suficiente. Debes acompañarla de otras medidas, especialmente si tu piel es tu clara. Así, conviene seguir las siguientes medidas de protección solar:

  • Los primeros días, evita exponerte al sol entre las 12.00 y las 16.00 horas. Lo ideal es comenzar yendo a última hora de la tarde.
  • Usa gafas de sol con cristales que absorvan los rayos ultra-violeta, y sombreros para proteger la cabeza. Recuerda también usar protector labial.
  • Si vas a la playa, échate crema fotoprotectora aunque esté nublado.
  • Échate la crema en casa, al menos 30 minutos antes de la exposición. Vuélvete a echar crema cada dos horas como mínimo. No escatimes.
  • No uses perfumes ni colonias cuando vayas a la playa, pues pueden provocar reacciones con el sol.
  • Bebe abudante agua y no te mantengas todo el rato tumbado.

En cuanto a qué crema utilizar, debes tener en cuenta que no todas protegen ante ambos tipos de rayos solares. Todas protegen contra los rayos UVB, pero asegúrate de comprar una que también lo haga contra los UVA.

Respecto al factor de protección, los primeros días conviene usar 50. Después, las personas morenas, que se broncean moderadamente pueden ir bajando el factor de protección solar hasta 20 o 15 a medida que su piel se va bronceando. Las personas muy morenas, que no suelen quemarse, pueden descender hasta un factor 10.

En cuanto a las personas de piel clara y ojos claros, conviene que no bajen del factor 40 en todo el verano.

Si te da la sensación de que tu piel no da cogido color (aunque las cremas NO evitan el bronceado), usa un autobronceador, pero no vayas a la playa sin protección para forzar un moreno (o quemado) más rápido.

¡Usa crema de protección solar para conseguir una piel bronceada, pero también sana!

Vía:Farmaceutico Online

 

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