Obesidad infantil

La obesidad infantil va de mal en peor en España. Esa es la conclusión que uno saca al ver el estudio “Aladino”, que el Ministerio de Sanidad presentó hace un par de semanas y que trata sobre la situación de la obesidad infantil en nuestro país.

Las conclusiones son, como ya adelanté, muy poco alentadoras.  Entre los niños de entre 6 y 9 años, solo  el 54% está en su peso. Con un 0’7% de niños demasiado delgados, podemos ver que prácticamente la mitad de la población infantil tiene problemas de peso. Resulta difícil de creer, ¿no?

Y lo que es peor, mientras los niveles de sobrepeso se mantienen realtivamente constantes respecto a hace una década, los de obesidad no han parado de crecer, pasando del 15 al 17%. Así, nos colocamos a la cabeza de Europa en cuanto a niveles de obesidad (solo superados por Italia).

Si separamos por sexos, entre las niñas encontramos un mayor porcentaje que se encuentran en el peso correcto (un 57%), pero a pesar de que hay menos niñas obesas que niños, el aumento de la obesidad en ellas es más flagrante, pasando de un 9% de niñas obesas hace 10 años, a un 14%.

Es importante concienciarse cuanto antes de que un niño gordito ni es más sanote ni  más hermoso. El sobrepeso es el primer paso para desarrollar una serie de enfermedades (entre ellas la obesidad) que van a comprometer la calidad de vida del niño a medida que crece. Con el ritmo de vida sedentario que llevamos, cuidar la alimentación y ofrecer a los niños la posibilidad de hacer ejercicio físico a diario es una responsabilidad ineludible de los padres, a la que muchas veces no se presta la suficiente atención. Que sí, que la genética afecta, pero que el 45% de los niños no estén en el peso adecuado, no puede ser culpa de tantos malos metabolismos.

Por otro lado, se ha relacionado la obesidad (como ya venía siendo habitual) con un menor índice de ingresos y de estudios.  Y también con la presencia de ordenador en la propia habitación y más horas de ocio sedentario.

En general lo que se observa es que es necesaria una mayor concienciación en toda la sociedad de la importancia de comer bien y mantener el peso. Y no solo entre los niños, ya que estos aprenden lo que ven en casa. En este sentido es muy revelador que entre los niños que comen en casa las tasas de sobrepeso sean mayores que entre los que comen en el cole. Frente a lo que podíamos pensar, son los padres muchas veces los que no saben (o no quieren saber) cómo deben alimentar a sus pequeños. Pero una cosa está clara, si un niño está gordo, algo debería cambiar en los hábitos de esa familia.

Foto vía Flickr: CookieM

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