Mejorar la circulación

Mejorar la circulación venosa de las piernas es esencial para prevenir celulitis, varices, hemorroides o calambres. Vamos, que se trata de algo fundamental para mejorar la calidad de vida, y también el aspecto de las piernas.

Una mala circulación venosa, aunque muy molesta, no suele resultar muy grave, a diferencia de la mala circulación arterial, que puede llevar a trombosis e infartos. De todas maneras, muchas veces hablamos de mala circulación sin saber si las piernas cansadas y la celulitis se deben a esto o a otras cuestiones hormonales y ambientales. El único que puede asegurarte que sufres de mala circulación es el médico.

En todo caso, voy a dejarte aquí algunos truquillos para mejorar la circulación y, de paso, luchar contra celulitis, varices y piernas cansadas.

1. Haz ejercicio regular

Hacer ejercicio es fundamental para segurar una buena circulación. Ejercicios aeróbicos como andar, correr, o nadar son actividades muy aconsejadas. Andar en puntillas también ayuda.

Además, si trabajas sentado, conviene mover las piernas mientras estés en la silla, así como parar cada poco tiempo y caminar (aunque sea hasta la impresora).

Al levantarte por la mañana, es bueno estirar los músculos.

2. Cuida tu dieta

El otro factor fundamental para tener una buena circulación es la dieta. La falta de fibra o potasio, o el exceso de sodio y grasas saturadas provocan una mala circulación, (además de retención de líquidos).

Aségurate de llevar una dieta sana y equilibrada, rica en frutas y verduras (que tienen mucha fibra y potasio). Por contra, trata de cocinar con poca sal, limita la ingesta de grasas animales y suprime totalmente el consumo de grasas trans (presentes en la bollería industrial y productos precocinados). Además debes evitar ciertos alimentos que favorecen la dilatación de las venas: comida picante, chocolate, café y bebidas alcohólicas.

Bebe al menos 2 l de agua al día, pues la deshidratación también empeora la circulación.

3. Evita el calor

El calor provoca más hinchazón y pesadez, por eso se deben evitar las saunas y baños calientes. Se recomienda que las duchas sean con agua templada y acabando con un chorro de agua fría.

4. Pon las piernas en alto

Es un clásico, pero muy eficaz. Tiéndete cada día unos minutos con las piernas en alto. Además, para dormir, pon una pequeña almohada bajo los pies para que queden más arriba del resto del cuerpo. Acuéstate sobre el lado izquierdo.

5. Lleva ropa ligera

Evita las prendas de ropa que te aprieten las piernas y/o cintura.

En el caso concreto de piernas cansadas, la utilización de medias de compresión y descanso puede ser un acierto.

6. Masajea tus piernas

Masajéate las piernas de abajo a arriba, comenzando por los tobillos y acabando por los muslos. La presoterapia suele dar muy buenos resultados.

7. Acude al médico

Si sospechas que padeces mala circulación, no dudes en consultárselo a tu médico, especialmente si ya has detectado la presencia de venas varicosas.

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