Las grasas trans

Las grasas trans o hidrogenadas están cada vez más presentes en nuestra alimentación, y a veces resulta dificil limitar su consumo, ya que hay muchísimos alimentos que se realizan con este tipo de grasas.

Sin embargo, conviene mantenerse alerta y buscar siempre en la etiqueta de los productos que consumimos si llevan o no grasas trans. ¿Por qué? Porque estas grasas resultan muy perjudiciales, más incluso que las grasas saturadas, ya que suben los niveles de colesterol y triglicéridos, además de retrasar el crecimiento y maduración del cerebro, y en mujeres, aumentar el riesgo de diabetes de tipo 2.

Una persona sana que sigue una dieta equilibrada no va a tener ningún problema por tomar un día unas galletas con grasas trans, pero personas con problemas de sobrepeso y/o colesterol alto, deberían eliminarlas por completo de su dieta. De la misma manera, en niños conviene restringir su consumo al máximo, ya que lo peor de las grasas trans es que  sus efectos, en muchos casos, son solo a largo plazo (y entonces non confiamos).

De todas maneras, insisto, si hay posibilidad de elegir, busca siempre productos que no lleven grasas trans. En general, suelen estar presentes en productos precocinados, snacks salados, bollería industrial, galletas, y algunas margarinas.

Las grasas trans son grasas vegetales que han sido alteradas añadiéndoles hidrógeno, para ganar consistencia. Se utilizan porque resultan más baratas. Si quieres entender mejor en qué consisten las grasas trans, te dejo aquí un vídeo de Consumer,  donde lo explican muy bien:

Foto vía Flickr: Jazza2

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