La fecha de caducidad

¿Qué significa exactamente la fecha de caducidad? ¿Si tomamos algo un día después de que algo “caduque” sufriremos una intoxicación? ¿Y cuál es la diferencia con la fecha de consumo preferente?

Estas son preguntas que casi todos nos hemos hecho alguna vez  -con un yogur en la mano que se nos ha pasado por unas horas, por ejemplo-, y de las que últimamente se está hablando mucho. Y es que en el Reino Unido están estudiando el unificar las diferentes etiquetas que informan de la caducidad de un producto con objeto de dar una información más clara, algo que tampoco vendría mal en España, donde cada día se tira comida que aún está en perfecto estado.

¿Quieres saber más sobre la fecha de caducidad de los productos?

La fecha de caducidad, en general, se utiliza con alimentos muy perecederos, como los preparados cárnicos, en los que la presencia de microorganismos puede resultar muy peligrosa tan sólo unos días después de su preparación.  En cuanto a los yogures, hemos oído muchas veces a gente decir que los consumen caducados y no les pasa nada, y es cierto, porque existe un plazo de error y porque en general un yogur malo sabe mal, pero los expertos insisten en que en este tipo de productos debería respetarse la fecha de caducidad, ya que cumple una valiosa función.

En cambio los productos que llevan “consumir preferente” no indican que después de esa fecha el producto sea peligroso para la salud, sino simplemente que puede haber perdido propiedades de sabor, olor o textura. Es muy común en productos que tardan más de 6 meses en caducar, como cereales, galletas o el arroz.

En principio, todos los alimentos están obligados a llevar su fecha de caducidad o consumo preferente, a excepción de aquellos que se considera que no resultan peligrosos aunque se consuman varios años después, como las bebidas alcohólicas o el vinagre. También están exentas las frutas y verduras frescas y  los productos de panadería (que se entiende se consumirán en menos de 24 horas).

Es importante, a la hora de ir a la compra, fijarnos en la fecha de caducidad de los productos, para comprar alimentos que nos de tiempo a comer y no tener que tirarlos. Además, respecto a la fecha de consumo preferente no pasa nada por dejarla pasar unos días, lo ideal es probar el alimento para ver si todavía sabe bien, porque no es probable que cause un problema de salud.

¿Cómo es tu relación con las fechas de caducidad? ¿Las sigues a rajatabla o eres un escéptico? ¿Crees que debería unificarse el etiquetado para simplemente indicar a partir de cuando un alimento puede ser peligroso para la salud?

Vía: El Mundo y Consumer

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