La dieta mediterránea

La dieta mediterránea lleva ya mucho tiempo de moda. Se habla de ella constantemente, nos recuerdan por doquier sus ventajas para la salud , y nos sentimos orgullosos de seguir una alimentación tan saludable, pero…¿la seguimos realmente?

La dieta mediterránea es la propia (como su nombre indica) de las zonas que bordean el mediterráneo, España incluida. Se caracteriza por priorizar el consumo de vegetales frescos y grasas monoinsaturadas (como la del aceite de oliva), lo que ayuda a protegernos de enfermedades cardiovasculares e incluso ralentiza el proceso de deterioro cognitivo durante el envejecimiento.

Sin embargo, cada vez nuestra dieta es menos mediterránea, optando por comidas pre-cocinadas, y abusando de proteínas altas en grasas. ¿Quieres volver a la dieta mediterránea ideal?

Te dejo aquí el decálogo de la dieta mediterránea, según el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino:

  1. Utilizar el aceite de oliva como principal grasa de adición.
  2. Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos secos. Las verduras, hortalizas y frutas son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de nuestra dieta y nos aportan al mismo tiempo, una gran cantidad de agua. Es fundamental consumir 5 raciones de fruta y verdura a diario.
  3. El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria por su composición rica en carbohidratos. Hay que tener en cuenta que sus productos integrales nos aportan más fibra.
  4. Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados. En el caso de las frutas y verduras, nos permite consumirlas en su mejor momento, tanto a nivel de aportación de nutrientes como por su aroma y sabor.
  5. Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos.
  6. La carne roja se debe consumir con moderación y, preferiblemente, como parte de guisos y otras recetas. Se recomienda el consumo en cantidades pequeñas, preferentemente carnes magras, y formando parte de platos a base de verduras y cereales.
  7. Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación. Se recomienda el consumo de pescado azul como mínimo una o dos veces a la semana. Los huevos contienen proteínas de muy buena calidad; su consumo tres o cuatro veces por semana es una buena alternativa a la carne y al pescado.
  8. La fruta fresca es el postre habitual. Los dulces y pasteles deberían consumirse ocasionalmente. Las frutas aportan color y sabor a nuestra alimentación diaria y son buena alternativa a media mañana y como merienda.
  9. El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo. El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas.
  10. Realizar actividad física todos los días.

¿Cumples las normas de una buena dieta mediterránea?

Vía: alimentacion.es
Foto vía Flickr: Kstenqnen

Deja tu comentario