La comunicación en la pareja

La comunicación en la pareja es fundamental para asegurar una buena salud de la misma.  Supongo que todos tenemos claro por qué la comunicación es tan importante, ya que es la única manera de que dos personas distintas puedan compartir un proyecto común de forma efectiva. Y sin embargo, todos hemos presenciado discusiones donde el diálogo respetuoso brillaba por su ausencia o hemos visto a parejas de esas que llevan 30 años juntos pasar un día entero sin hablarse.

Ojo, no estoy diciendo que la única manera de comunicar sea hablar, pues una sonrisa, un gesto, una mirada… también son  muy significativas. Pero de lo que no cabe duda es que la base de la comunicación es el diálogo verbal, que debe ser fluido, natural y vivido con interés.

¿Qué puede hacer que la comunicación en pareja falle?

Hay muchos errores que pueden llevar a una mala comunicación en pareja, pero quizá el peor de todo sea que no haya comunicación: el cansancio, la rutina diaria, el hastío vital pueden hacer que no sintamos ganas de decir nada, pero ese es el camino seguro hacia la desintegración de la pareja. Todos los días debe reservarse un espacio de intimidad para hablar, con interés, con motivación y haciendo entender a la otra persona que nos gusta escucharle y que también nos gusta contarle nuestras cosas.

Otro punto problemático básico son las disputas. Saber discutir bien es fundamental, porque a la hora de comunicar es muy importante transmitir los sentimientos positivos, pero también los negativos. Ocultar lo que nos disgusta no conduce, a la larga, más que a crear resentimiento.

Sin embargo, comunicar lo negativo suele ser complicado y puede llevar a malentendidos. Algo que deberíamos aprender a hacer es a escuchar lo que se nos dice y no lo que creemos que se nos dice, pues tendemos a interpretar la realidad en función de  nuestros sentimientos y creencias, algo que resulta muy contraproducente cuando lo que deberíamos tratar de hacer es entender las reacciones de la otra persona en base a sus sentimientos y creencias, no a los nuestros.

Por lo demás, hay errores muy básicos en las discusiones en las que caemos una y otra vez. Apunta los siguientes errores para detectarlos al momento y así poder evitarlos!

  • Caer en descalificaciones personales, convirtiendo al objeto de la discusión en algo secundario.
  • Faltar al respeto chillando o insultando. Si la otra persona sube el tono de voz, lo ideal es que uno tenga el suficiente autocontrol para bajarla en ese momento, y así parar la espiral, disminuyendo la cólera de ambos.
  • Centrarse en las cosas malas de la opinión contraria, perdiendo la objetividad.
  • Hacer referencia a discusiones pasadas, supuestamente ya cerradas.
  • Ser dogmático con la propia opinión, negándose a considerar otras opciones por principio.
  • El mutismo. Si algo molesta es mejor hablarlo que poner mala cara y negarse a decir nada.
  • Dar por supuesto que la otra persona ya sabe lo que pensamos sobre el tema en cuestión. Por si las moscas, mejor dejarlo claro con palabras. Y esto también vale para sentimientos y necesidades varias.

¿Cómo cuidas la comunicación en tu pareja?

Foto vía Flickr: FotoRita

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