Dejar de fumar

Dejar de fumar es un objetivo esencial para muchos fumadores, especialmente con la entrada en vigor de la Ley antitabaco. De hecho, el consumo de tabaco ha disminuido considerablemente desde enero de este año,  y si te estás preguntando si tú también puedes dejarlo, por supuesto que sí, solo necesitas motivación.

El primer paso para dejar de fumar es probablemente el más difícil, querer dejar de fumar. Se trata de una decisión individual, que para que funcione, debe de ser sincera. Piensa en las razones por las qué no quieres seguir fumando, seguramente encuentras muchas de peso, comenzando por la salud y continuando por el ahorro. Repítetelas a ti mism@, desechando justificaciones tontas como que nosequién fumó toda su vida y vivió 90 años, o que más vale una vida feliz (con tabaco) que una larga (sin él).

¿Quieres ver cómo dejar de fumar paso a paso?

Una vez que tomes la decisión de dejar de fumar, conviene fijar una fecha en el calendario y avisar a todo el mundo de que ese día dejaremos de fumar (los compromisos públicos nos hacen sentirnos más obligados a cumplirlos). La fecha no debe ser muy lejana, pero sí darte tiempo a hacerte a la idea, y en caso de que quieras pedir ayuda farmacológica, a acudir al médico.

Antes de esa fecha puedes tratar de disminuir los cigarrillos diarios, para ir reduciendo el síndrome de abstinencia, pero hay gente a la que esto le resulta más díficil que dejarlo de golpe Piensa que es lo que puede ir mejor contigo.

Antes de dejar de fumar, deshazte de todos los ceniceros y cajetillas de tu casa, coche o trabajo. Pídeles ayuda a tus amigos y familiares, para que no fumen delante de ti, ni dejen su tabaco a la vista. Puede que sea aconsejable que durante una temporada evites las situaciones en las que tus amigos fumadores (o tú mism@) suelen fumar, ya que la tentación será grande.

El día en que hayas decidido dejar de fumar, déjalo por completo. El síndrome de abstinencia puede ser, para algunas personas, muy difícil de llevar, pero para nadie es imposible. De todas maneras, si te ves desbordad@, no dudes en acudir al médico y pedirle consejo sobre utilizar métodos sustitutivos de nicotina.

En general, dejar de fumar provoca ciertos síntomas físicos de abstinencia, pero muy leves. El gran problema son los síntomas de abstinencia psicológicos, pues el fumar lo hemos relacionado con otros hábitos, creando una dependencia en el día a día. Para superar esa dependencia, debemos tratar de cambiar los hábitos. Sigue los siguientes consejos:

  • Evita las situaciones en las que antes solías fumar. Si después de comer solías fumarte un cigarrillo con el café, prescinde también del café o cambiálo por un té. Si en la pausa del trabajo solías fumar, aprovecha para beber algo, dar un paseo o leer el periódico.
  • Utiliza sustitutos que puedas colocar en la boca, como chicles sin azúcar, caramelos o trocitos de zanahoria. También puedes mordisquear una pajita o el palito para remover el café.
  • Mantén las manos activas: prueba a apretar una pelotita antiestrés ohaz garabatos con un boli en un cuaderno.
  • Evita el alcohol o redúcelo, especialmente si asocias el consumo de alcohol con el fumar.
  • Respira profundamente.
  • Práctica ejercicio físico, y sigue una dieta equilibrada y anti-tabaco. Te ayudará a mantener la ansiedad a raya, y también a no engordar.
  • Pospón. Cuando sientas deseos de fumar, trata de posponerlo al menos 15 minutos. Muchas veces, pasado el instante, resulta mucho menos tentador.

Además, conviene auto-recompensarse. Dejar de fumar no es fácil, y para mantener el compromiso cualquier incentivo es bueno. Puedes ir metiendo el dinero semanal que solías gastarte en cajetillas en una hucha, y a final de mes darte un capricho.  Si sueles gastar 3 o 4 cajetillas de tabaco a la semana, a final de mes habrás ahorrado más de 50 euros.

Pero lo más difícil es mantenerse en el compromiso de no fumar, pues incluso pasados varios meses te pueden asaltar las ganas de fumarte un cigarrillo (¡solo uno, de verdad!). Una vez que fumes un cigarrillo, te resultará más difícil no fumar otro, por lo que debes razonar contigo mism@ para evitar esa primera recaída. De todas maneras, si no lo consigues a la primera, no sirve de nada sentirse culpable. Lo que sí sirve de mucho es volverlo a intentar, las veces que sea necesario ;).

¿Por qué has decidido dejar de fumar? ¿Qué es lo más complicado?

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Vía: Medline Plus

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