La bacteria E. Coli

La bacteria Escherichia coli se ha convertido en la protagonista de periódicos y telediarios tras la intoxicación alimentaria que causó la muerte de 14 personas en Alemania y miles de afectados. Y como siempre que se habla de una intoxicación alimentaria, ha cundido el pánico. Especialmente en Alemania, donde el 59% de la población es reacia ahora a comer pepinos, tomates o ensalada.

Y es que además se afirmó que esta bacteria había sido encontrada en varios partidas de pepinos españolas, lo que precipitó el cruce de acusaciones entre Alemania (que aseguraba que la culpa era de los productores, por usar fertilizantes naturales) y España (quien decía que el problema había surgido cuando unas 180 cajas volvaron durante el transporte). Mientras esto se aclaraba, numerosos países se negaban a comprar pepinos españoles, por miedo a que estén contaminados. Al final resulta que siguen las investigaciones porque ayer se descubrió que los pepinos españoles no eran la fuente de E. Coli.

Pero volviendo a la bacteria E. Coli en sí… ¿quieres saber cómo actúa y como puedes prevenir una intoxicación de este tipo?

La bacteria E. Coli es muy frecuente, y vive en los intestinos de humanos y animales. Existen numerosas cepas, y la mayoría son inofensivas, pero hay unas pocas que no, y que pueden producir una potente toxina, que causa complicaciones más graves y hasta fallo renal.

¿Cómo se propaga la bacteria E. Coli?

Los brotes de infección por esta bacteria (o más bien por la toxina que produce) tienen lugar cuando esta cepa llega a los alimentos destinados a consumo humano. La principal fuente de infección es la carne de vacuno (especialmente en carne picada), pero también puede encontrarse en leche sin pasteurizar, vegetales crudos que hayan estado en contacto con heces de animales, o agua contaminada con residuos naturales.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas más claro son el dolor abdominal fuerte y la existencia de diarrea con presencia de sangre, que duran entre 2 y 5 días. Estos síntomas suelen acompañarse (aunque no siempre) de fiebre, naúseas y vómitos.

En general, los síntomas aparecen unos 7 días tras tomar el alimentos contaminado, y en general son leves. No se sabe por qué en algunas personas (alrededor de un 5% de los afectados) se produce una toxina que sí puede causar daños más graves como problemas renales. En general se ha observado que los niños y ancianos son más sensibles a la infección, y que suele ser más virulenta en mujeres.

¿Cómo prevenir la infección?

En principio no hay que tomar medidas específicas ya que el brote no se ha dado en España (solo hay un español que se cree puede estar contaminado, y acaba de volver de Hamburgo). Pero las medidas de prevención contra este tipo de brotes epidémicos incluyen:

  • La bacteria solo se encuentra en verduras sin cocinar, por lo que una manera de prevenir la infección es cocer la verdura al menos 10 minutos o congelarla.
  • Las verduras que se quieran consumir frescas se pueden sumergir durante 10 minutos en agua con unas gotas de lejía apta para el consumo humano o en un preparado para el lavado de hortalizas, ya que así se elimina la bacteria.
  • La carne picada de vaca se debe cocinar a temperaturas superiores a 70ºC.
  • La carne cruda se debe guardar separada de otros alimentos, y hay que lavar los utensilios utilizados con ella antes de volver a usarlos.
  • Lava con agua caliente y jabón las superficies que hemos usado en la cocina.
  • Lávate las manos siempre después de ir al baño.

Vía: El Mundo y Cinco Días

Foto vía Flickr: Martin Cathrae

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