Aumentar las defensas

Aumentar las defensas es fundamental ahora que se acerca el otoño y catarros y resfríados se vuelven el pan nuestro de cada día. Si te sientes débil y cansado, si notas tu pelo muy quebradizo, y si te da la sensación de que coges cada virus que te encuentras, es probable que necesites mejorar tu sistema inmune.

Para ello, hay diferentes alimentos que te pueden ayudar, pero además, hábitos saludables como alimentarse bien, dormir suficientes horas y precindir de sustencias dañinas como alcohol, tabaco y drogas, es imprescindible.

¿Quieres saber qué cambios debes introducir en tus rutinas para aumentar tus defensas?

Para empezar recordemos qué se entiende por defensas: son las encargadas, en nuestro organismo, de detectar virus y bacterias y de destruirlos. Tener unas defensas fuertes nos mantendrá libres de enfermedades todo el invierno, y también hará que nos sintamos con más energía.

Hay determinados hábitos que nos restan defensas, mientras que otros nos ayudan a fortalecerlas. Examinemos los segundos:

1. Duerme 8 horas al día

Dormir poco debilita nuestra capacidad de reacción frente a infecciones y enfermedades, pero es algo a lo que muchas veces no prestamos atención, tratando de apurar al máximo las horas del día. Dormir entre 6 y 8 horas es clave para tener el sistema inmune a punto. Si tienes problemas de insomnio, prueba a hacer cenas ligeras, a meterte en cama más o menos siempre a la misma hora, a prescindir de aparatos electrónicos durante las últimas horas del día y a dormir en un sitio oscuro y silencioso.

2. Sigue una dieta variada y equilibrada

Para empezar, es necesario comer lo suficiente. Una dieta baja en calorías causa estragos en nuestras defensas, por eso, sí estás tratando de bajar peso, no debes eliminar calorías de forma drástica, y debes apostar por el consumo de alimentos ricos en vitaminas y minerales que inviertan el proceso.

Por otro lado, una dieta alta en grasas reduce las defensas, así que consúmelas en su justa medida y prescinde en lo posible de bollería industrial, embutidos o alimentos precocinados. Finalmente, hay una serie de alimentos que mejoran el funcionamiento del sistema inmunológico:

  • Ajo
  • Yogur
  • Miel
  • Cebolla
  • Limón
  • Aceite de oliva

Por lo demás, empezar el día con un desayuno energético también resulta de ayuda. Recuerda que el desayuno ideal se compone de fruta, lácteos e hidratos de carbono (cereales o pan).

3. Haz ejercicio

Hay estudios que mostraron, por ejemplo, que la mejor manera de prevenir la gripe es hacer deporte de forma habitual. Así, las personas activas, no solo cogen menos veces la gripe a lo largo de su vida, sino que cuando la cogen, los síntomas también duran menos días.

Para el sistema inmune, la actividad más beneficiosa es aquella que se realiza a diario (al menos 30 minutos) y con una intensidad entre moderada e intensa. Mucho mejor si ese ejercicio se lleva a cabo al aire libre en un entorno natural.

4. Combate el estrés

Aunque en la vida moderna eliminar el estrés parece a veces imposible, es importante buscar tiempo para realizar actividades que te relajen. Paseos por el campo, apuntarte a clases de yoga o simplemente escuchar tu cd favorito, pueden hacer muchas mejoras en los niveles de ansiedad.Y si puedes, evita los entornos ruidosos o con niveles altos de contaminación.

Aunque la mejor manera de olvidar el estrés o, al menos, de minimizar sus perjucios es ser feliz. Que puede no parecer muy fácil, pero que al fin y al cabo es una actitud ante la vida (o esa al menos es mi tesis ;)).

5. Evita hábitos nocivos

El consumo de tabaco y otras drogas dificulta la correcta absorción de vitaminas necesarias para un buen funcionamiento del sistema inmune. El sobrepeso lleva al cuerpo a producir menos anticuerpos. El sendentarismo también baja las defensas. ¡Así que apuesta por una vida sana!

Fotos vía: Michael Salvato y Geoffrey Gilson

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